viernes, 16 de marzo de 2007

¿Existe la casualidad?

Primero, ¿qué es la casualidad? Pues denominamos a las cosas casuales cuando suceden de forma inesperada haciendo que confluyan acontecimientos que inicialmente no tenían nada que ver, en un mismo punto de nuestra existencia. Parece que la casualidad pudiera ser lo opuesto al destino, que dicta todo lo que hacemos sin nosotros participar en ello.

¿Es posible no creer ni en una cosa ni en la otra?

Algo hay que nos conduce a veces hacia cosas que nos sorprenden y se presentan en nuestro camino como si fuese a propósito, o al menos con algún propósito. Desde luego no parecen casuales, pero es duro reconocer que estos fenómenos se pudiesen calificar de deterministas. Sin embargo pudiera ser que fuésemos nosotros mismos quienes propiciásemos estas circunstancias, de modo que ya no serían ni aleatorios ni deterministas, ni una cosa ni la otra. Estas decisiones, tomadas quizá inconscientemente, se irían resolviendo “por el camino”, de modo que seríamos totalmente responsables de ellas. Pero es complicado cuando se trata de encuentros con determinadas personas gracias a las cuales resolvemos ciertos interrogantes, o se nos plantean otros nuevos.

Estos encuentros a veces, nos vienen como anillo al dedo, y desde luego, parecen tener poco de casuales.

La cuestión es, ¿somos dueños de cada una de nuestras decisiones?

No hay comentarios: